jueves, 4 de octubre de 2007

El PSOE agradece al PP su apoyo al Centro Niemeyer y garantiza que habrá accesos

El equipo de gobierno aprueba el informe técnico, que ahora se remitirá a la CUOTA para licitar las obras


Fuente LNE. El PSOE agradeció ayer al Partido Popular el apoyo mostrado al Centro Niemeyer tras conocer el proyecto básico, y garantizó que se diseñarán los accesos adecuados, asunto éste que preocupaba a los populares.
La alcaldesa de Avilés, Pilar Varela, se congratuló de que el PP «haya dado por fin marcha atrás a sus críticas iniciales y se sume al proyecto»। Además, el equipo de Gobierno aprobó, en una reunión extraordinaria convocada por vía de urgencia, el plan básico del Centro Niemeyer, que ahora se remitirá a la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA) para que se puedan licitar las obras antes de final de año, según las previsiones anunciadas por el Principado

El agradecimiento del PSOE a la postura de los populares llega después de que la concejala responsable del área de Cultura del PP, Carmen Vega, estudiara los planos, junto al portavoz de ASIA, Antonio Sabino। Vega alabó el diseño y proyección, si bien manifestó su inquietud por no estar determinados los accesos ni los aparcamientos. También Sabino aplaudió la obra y su financiación regional, pero puso el acento en la necesidad de que el centro esté bien conectado con la ciudad, y de que el programa de contenidos sea realmente atractivo.

El concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, afirmó que está «muy contento» de la favorable acogida। «Me complace ver que el proyecto ha gustado a PP y ASIA, y agradezco su sinceridad de decirlo públicamente, todos los apoyos son necesarios». En cuanto a las críticas sobre los accesos, Álvarez aseguró que se solucionarán de forma adecuada. «A nadie se le ocurre hacer un equipamiento de este tipo sin los accesos adecuados. Son cuestiones que se irán solucionando, igual que los aparcamientos», dijo, y concluyó: «No cabe duda de que el proyecto es bueno».

martes, 11 de septiembre de 2007

El centenario de un gran maestro

Fuente: JONNATHAN GLANCEY. The Guardian, especial para Clarín

El arquitecto de Brasilia habla de su obra ¡y de sus nuevos proyectos!


Fidel Castro me mandó esta caja de habanos la semana pasada", dice Oscar Niemeyer, que luce muy atractivo con pantalones azules de lino y un camisa negra con botones de plata. La entrevista tiene lugar en su estudio, un penthouse frente a la playa de Copacabana, en Río de Janeiro. El gigante entre los arquitectos agrega: "Una vez Fidel vino a verme tarde por la noche y el ascensor, que es muy viejo, se descompuso. Llamé a un vecino y le pregunté si mi amigo podía pasar por su departamento. Estaba en pijama, y creo que se sorprendió un poco al ver que cuatro guardaespaldas enormes, y después Castro, atravesaban su dormitorio. Fidel le regaló un cigarro."




Niemeyer tuvo una vida increíble. Hace cincuenta años empezó a trabajar en el primero de sus cinco deslumbrantes monumentos cívicos para Brasilia, el Palacio Alvorada, la residencia oficial del presidente brasileño, una construcción que no tiene parangón en el mundo moderno. Brasilia sigue siendo una asombrosa combinación de audacia arquitectónica, planeamiento urbano de vanguardia y voluntad política. Su centro futurista —que en la actualidad es Patrimonio de la Humanidad— se construyó en apenas 41 meses gracias al estímulo de Juscelino Kubitschek, el presidente brasileño populista que al asumir, en 1956, prometió "cincuenta años de progreso en cinco."

A cargo de la planificación de la ciudad , que se inauguró en 1960, estuvo Lucio Costa, que le ofreció a su protegido Niemeyer la oportunidad arquitectónica de su vida, la creación de los edificios para Brasilia, una de las ciudades más características del mundo. Por aquí, un emblemático edificio del Congreso. Por allá, un Palacio de Justicia con arcadas. Por aquí, elegantes ministerios. Por allá, una catedral revolucionaria y edificios de departamentos ultramodernos. Como si la construcción de esta ciudad, que continúa, no bastara para mantenerlo ocupado, Niemeyer declara: "Tengo mucho trabajo nuevo. El presidente de Angola me propuso el diseño de una nueva capital para su país que tendría cuatro veces las dimensiones de Brasilia." ¿Cuatro veces más grande que Brasilia? Eso llevaría cuatro veces más tiempo. "Son dieciséis años", dijo, "¿o podría hacerlo en menos tiempo?"

Niemeyer sonríe. Para la inauguración de la capital angoleña tendría 115 años. Cumple 100 en diciembre y sigue yendo todos los días a su estudio, que se encuentra en un edificio Art Déco curvo de diez pisos, que, por motivos obvios, es conocido como el edificio Mae West. Aquí dibuja, habla con colegas, familiares y amigos, almuerza sentado a una mesa desde la que se domina la playa de arena blanca y el mar, fuma pequeños cigarros, toma una copa de vino y dibuja un poco más.

Disfruta de la compañía de escritores, filósofos, científicos, periodistas, así como de políticos de cierta estatura. Castro estuvo aquí varias veces. Hace no mucho tiempo, el presidente cubano declaró: "Niemeyer y yo somos los últimos comunistas del planeta." Miembro del Partido Comunista Brasileño desde 1945, Niemeyer recibió el Premio Lenin de la Paz en 1963. Hace unas semanas, Hugo Chávez, el presidente venezolano, también estuvo aquí.

Muchos arquitectos lo visitan con cualquier pretexto. Ninguno de ellos, sin embargo, es más famoso que el propio Niemeyer. Es el último de los "héroes" del Movimiento Moderno. Le Corbusier, Mies van der Rohe, Frank Lloyd Wright y Alvar Aalto admiraban a ese joven brasileño que convirtió la arquitectura en un mundo maravilloso de curvas sensuales. Sin embargo, no siempre entendían la manera en que Niemeyer transformaba la arquitectura del Movimiento Moderno para adaptarla a las condiciones brasileñas.

"Walter Gropius vino a verme a mi casa de Canoas, sobre Río. La diseñé según una secuencia de curvas naturales de modo tal que fluyera a partir del paisaje circundante. Me dijo que era muy bella, pero que no se la podía producir en serie. ¡Como si a mí interesara semejante cosa! ¡Qué idiota!"

En la actualidad, Niemeyer vive en lo que llama "un departamento común", también en Copacabana, cerca del estudio. La casa de Canoas, es ahora la sede de la Fundación Oscar Niemeyer. "No me gusta hablar de arquitectura", dice. "La vida es muy corta. No es más que un soplo, y es mucho más importante que los edificios". Resulta extraño escuchar eso de labios de un hombre que vivió y respiró la arquitectura como pocos, y que además sobrevivió a sus contemporáneos.

Hablamos de la vida, del universo, de libros, de política, hasta que Niemeyer —como me imaginaba— empieza a acercarse a la arquitectura. Una de mis posesiones más preciadas es un dibujo que una vez me hizo del Museo de Arte Contemporáneo de Niteroi, una construcción ultramoderna que parece planear como un plato volador sobre la roca en la que se eleva.

Por más que Niemeyer tenía 89 años cuando la inauguró, en 1996, la construcción rebosa energía juvenil. "No me siento mayor de 60", dice el arquitecto, quien en el año pasado se casó por segunda vez con la que fue su asistente durante muchos años, Vera Lucia Cabreira, de 60. "Todavía puedo hacer todo lo que hacía a esa edad", asegura Niemeyer.

La primera construcción curva de Niemeyer, la iglesia de San Francisco de Asís en Pampulha, parece formarse a partir de una sola línea que fluye. Es una obra conmovedora y creativa, que transmite la impresión de haber sido diseñada en un momento y sin el más mínimo esbozo de duda en la mente del arquitecto.

"En mi caso, la arquitectura siempre empezó por el dibujo", dice Niemeyer. "Mi madre contaba que cuando era chico dibujaba en el aire con los dedos. Necesitaba un lápiz. Una vez que tuve uno en la mano, no dejé de dibujar. Las construcciones aparecen sobre el papel como usted dice, pero no son producto de pinceladas gratuitas. Muchos pensamientos almacenados en mi biblioteca mental guían el lápiz. Pero cuando veo el lugar donde se va a construir, considero el presupuesto y pienso en cómo sería, y qué sería, los dibujos aparecen rápido. Tomo el lápiz y fluyen". No hay nada más que decir.

"Sin duda les di muchos dolores de cabeza a mis ingenieros en el transcurso de los años, pero siguen conmigo. Siempre quise que mis construcciones fueran livianas, que tocaran el suelo con gracia, que se precipitaran y se elevaran, y que sorprendieran. La arquitectura es invención. Tiene que proporcionar placer y funcionalidad. Si uno sólo se preocupa por la función, el resultado es malo. Muchas de mis construcciones fueron monumentos cívicos y políticos, pero tal vez algunas le dieron a la gente común, a la gente que no tiene poder, una sensación de placer. Eso es lo que pueden hacer los arquitectos. Nada más."

Cuando vuelvo a visitar el Museo de Arte Contemporáneo, hablo con visitantes de extracciones diferentes, hasta de las paupérrimas favelas de Río. Es evidente que les proporciona placer. Las parejas recién casadas vienen aquí a sacarse fotos. Los chicos corren con los brazos abiertos, como si quisieran abrazar esta construcción imponente pero acogedora.

En ocasiones las construcciones instantáneas de Niemeyer oscilan hacia el vacío, como en el caso del flamante Museo Nacional de Brasilia, una bóveda de hormigón de 80 metros que recorre, por dentro y por fuera, una senda elevada serpenteante. Es una idea fantástica, pero sin nada que mostrar en su interior. No hay colección alguna y sólo una galería, pero la construcción es una exposición de sí misma. Sin duda una construcción necesita una función, y si bien Niemeyer es un prolífico creador de formas, hasta él necesita desafíos, así como la disciplina de un propósito. Es por eso que las grandes curvas de los edificios principales de la Universidad Constantino de Ain el Bey, Argelia, que encargó el presidente Houari Boumedienne, o la impresionante cúpula de la sede del Partido Comunista en París, resultan tan convincentes. Se trata de obras deslumbrantes que apuntan a un fin al tiempo que deleitan a todo el que las ve.

Niemeyer pasó de ser un desconocido a convertirse en uno de los arquitectos más originales y talentosos del Movimiento Moderno, un hombre que tiene una comprensión simultáneamente intelectual e intuitiva de las posibilidades de la construcción en hormigón armado. En Brasil el acero era demasiado escaso y caro para que pudiera usárselo en la mayor parte de las obras, mientras que el hormigón no sólo era barato, sino que podía tener aplicaciones impensadas sin exigir más que mano de obra con una calificación relativamente baja. En la construcción con hormigón, Niemeyer descubrió una forma de conformar una arquitectura que no sólo fuera moderna, sino que también evocara el paisaje brasileño que amaba y que dibujaba con reminiscencias de curvas femeninas.

Su oportunidad de brillar llegó en 1936, cuando Gustavo Capanema, el idealista ministro de Educación brasileño, le encargó a Lucio Costa el diseño del primer edificio moderno del país, la sede de los ministerios de Salud y Educación en el centro de Río. Costa y Capanema decidieron pedirle asesoramiento a Le Corbusier, quien viajó a Río. "En el Graf Zeppelin", dice Niemeyer. "Fui a conocerlo", agrega.

Le Corbusier descendió del cielo como "un dios poderoso que visitara a sus insignificantes adoradores", recuerda. O eso parecía. El resultado del viaje de Corbu fue inesperado. Hizo dos diseños para el ministerio de Capanema: uno idealista, pensado para un lugar inexistente junto al océano; el otro, un edificio bajo que de algún modo no conseguía plasmar la idea del nuevo Brasil y los nuevos brasileños. "Queríamos hacer algo muy especial", señala Niemeyer, "tal vez mostrar que éramos algo más que indios primitivos que bailaban para los visitantes europeos."

Niemeyer trabajó ad honorem con la ayuda de su familia (el padre era artista gráfico; el abuelo, juez de la Suprema Corte) y transformó la idea de Le Corbusier en el edificio elevado y sereno que adorna en la actualidad el centro de Río. Se lo considera un monumento nacional y se lo rebautizó Palacio Capanema. Si bien es rígido para los parámetros posteriores de Niemeyer, el palacio abunda en curvas interiores. El exterior está decorado con mosaicos románticos con caballitos de mar y presenta profundas estructuras para proporcionar sombra. El nuevo edificio, una fusión soberbia y fotogénica de arte, ingeniería, paisajismo y arquitectura, fue recibido con alborozo en 1943.

Para entonces, Niemeyer, que había inducido a Le Corbusier a incorporar curvas en sus diseños, ya había desarrollado su característico estilo fluido en una serie de nuevas construcciones en Pampulha. En Brasilia, quince años después, equilibró las curvas —las de la nueva catedral y las de las cúpulas del edificio del Congreso— con ángulos rectos, como los de los veinte edificios ministeriales idénticos del centro que bordean el Eje Monumental de la ciudad y los de los innumerables edificios de departamentos que diseñó.

"Brasilia fue un momento maravilloso", dice. "Diseñé una cabaña de madera y todos vivíamos ahí: yo, los ingenieros, los amigos que venían de visita y el propio JK. Le decíamos Catetinho (en la actualidad es un monumento nacional). bamos a los mismos bares y lugares de baile que los trabajadores. Fue un momento de liberación. Parecía el nacimiento de una nueva sociedad en la que las barreras tradicionales se hacían a un lado. No funcionó. Ahora Brasilia es demasiado grande. Los desarrolladores, los capitalistas, están ahí; dividen la sociedad y arruinan la ciudad. Brasilia tiene que hacer un alto."

En 1961 los militares tomaron el poder en Brasil. Niemeyer eligió un exilio de muchos años, en su mayor parte en París. Además de establecer una estrecha amistad con Jean-Paul Sartre y André Malraux, diseñó hermosas obras en Europa occidental y el norte de Africa. Como era un arquitecto por encima de todas las cosas, siguió diseñando proyectos para su país. El más sorprendente de todos es la sede gigante y aterradora del ejército (1971), ubicada en Brasilia, una estructura que no habría parecido fuera de lugar en el Irak de Saddam. No es extraño que a Niemeyer no le guste hablar de ello. Simplemente cambia de tema.

Es un hombre al que le gusta tener el control de todo, y sus poderosas construcciones lo demuestran. En la actualidad, si bien está rodeado por su familia, que constituye buena parte de su equipo profesional cotidiano, es un hombre que sobrevivió a sus pares. ¿A quién recurre ahora en busca de inspiración? ¿Habla con colegas más jóvenes? ¿Observa el trabajo de los arquitectos actuales? "No. Discuto conmigo mismo. Cuando dibujo, hay un hombre muy inteligente que pelea conmigo. Es un gran tipo. Le gustan la playa, las mujeres y el mar. Dice que quiere hacer una vida simple y pescar, pero sabe mucho más que yo de arquitectura. A veces le hablo en voz alta cuando estoy solo ante mi tablero de dibujo. De algún modo llegamos a las mismas conclusiones respecto de lo que una nueva construcción quiere ser, tiene que ser. Aparecen los dibujos. Escribo un texto para acompañarlos y lo vuelvo a leer para asegurarme de que tiene sentido, sentido común. Si no lo tiene, vuelvo a discutir conmigo mismo y hago un nuevo dibujo. Cuando todo se hace claro y simple, nace la construcción. Eso es todo. Nada más.".

¿Tiene conciencia del lugar que ocupa en los libros de historia? "Cuando la gente me pregunta si me complace la idea de que alguien vea mis obras en el futuro, contesto que esa persona también va a desaparecer. Todo tiene un principio y un fin. Usted. Yo. La arquitectura. Tenemos que tratar de dar lo mejor de nosotros, pero debemos seguir siendo modestos. Nada dura mucho tiempo."

Excepto, por supuesto, el propio Niemeyer. Todavía me cuesta pensar que el hombre que dejo ante su tablero de dibujo en Río de Janeiro es el mismo joven arquitecto que fue a conocer a Le Corbusier cuando éste bajó de un avión hace más de setenta años. Pero cuando dibuja, cuando crea esos dibujos simples, perfectos, seductores, el anciano y el joven son sin duda el mismo. Debe ser difícil ser una leyenda viviente, y esa es la razón por la cual, a pesar de haber creado algunas de las construcciones y monumentos más deslumbrantes de los últimos setenta años, Niemeyer se empeña en decir que no le gusta hablar de arquitectura. Tal vez no le haga falta. Basta con ver lo que construyó.

jueves, 26 de julio de 2007

Niemeyer 100x100 en Madrid

EL MUNDO/MARÍA TAPIA. El Centro Cultural de la Delegación del Principado de Asturias en Madrid (Santa Cruz de Marcenado, 2) acoge la exposición 'Niemeyer 100 por 100', una selección de las obras y proyectos del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, ganador del Príncipe de Asturias de las Artes. [SEGUIR LEYENDO]

lunes, 11 de junio de 2007

Acción

Fuente: Asturias Opinión 11-06-2007

“A la sombra de un palmar, yo vi que…” Así dice la letra de una bella habanera de aquellas que nuestros ancestros emigrantes traían de ultramar, atadas en la memoria con sus recuerdos de La Habana vieja. Todavía se cantan en algunos lugares de Avilés, catedrales del canto coral popular, que siguen manteniendo viva la tradición de tres siglos de idas y venidas en barcos y aviones de viajeros enamorados de Lolas que se despiden en la playa y bellas cubanas que nos traicionan.

Esa tradición de cantar habaneras y canciones marineras se conserva en Avilés, porque hay linajes avilesinos y grupo de ciudadanos bien afinados, que se empeñan y esfuerzan en mantener viva esa liturgia musical, a veces apoyados por las instituciones, otras no.

Cuidar del patrimonio, de lo valioso, es una vocación de los ciudadanos que contribuye en gran medida a cohesionar el tejido social y a mejorar el nivel cultural de una ciudad y que debemos poner a la alza en estos días. Este tiempo en el que vivimos está caracterizado por la mutabilidad, además de que todo cambia, lo hace a una velocidad pasmosa, pero el peligro de la mutación con la llegada de nuevas tecnologías, puede dejar atrás, olvidados episodios, recursos y bienes de nuestro patrimonio intangible.

Esta semana nos dejó la Grisca, la Grisca fue una de las defensoras de esos valores patrimoniales del canto popular en Avilés. Ella junto con su marido Luís, el Mazarico, regentaron el Greco, aquel bar del Sabugo setentero, que acogió a muchos aficionados a cantar. El Greco tenía cuadros pintados en sus paredes, con bellos paisajes toledanos hechos por Ramón Rodríguez en medio de una colección de retratos de los grandes del bel canto, al que era muy aficionado el Mazarico.

Qué habrá sido de ellos? Y entre sus cuatro paredes se alzaban voces corales como las de Cholo, ¿el hermano de la Grisca, junto a la de Rosita su mujer, la de Enrique Cuervo, la de Chelona, la de Majo, o la de aquellos, jóvenes entonces, Juan Madera y Juan Ángel Ardao, entre otros más, que además participaban activamente en otros coros formales, como el de Sabugo Tente Firme.

Cuando una amiga se va, algo de la ciudad se va con ella y entonces algo nuestro se muere en el alma, como dice esa canción andaluza, tan verdadera y sentida. La filantropía es un valor, que mueve a las personas normales a luchar, porque no se pierda nuestra memoria, por conservar nuestro patrimonio, y la Grisca tenía mucho de este valor.

Los gobiernos, las administraciones pueden hacer cosas muy espectaculares, grandes subvenciones, dotaciones enormes de presupuestos, pero es la filantropía que ejerce sus ciudadanos la que mayor valor aporta a la calidad humana de una ciudad. La filantropía es ese querer hacer, sin esperar recibir nada cambio, la filantropía es luchar por el bien común de una ciudad, es lo que le dá calidad humana al cemento y al ladrillo, la que otorga sangre y músculo al frío hormigón.

Por eso hoy quería rendir este pequeño homenaje a las que ejercen la filantropía, a aquellas como la Grisca amantes de la cultura popular, como Luís su marido, que sin más armas que sus recursos personales, se sacrifican y esfuerzan porque la vida cultural de todos sea mejor. Recordando, luchando por no olvidar y cantando.


ACCION es una palabra que implica moverse y actuar, y también es el acrónimo de una asociación cultural que se ha creado en Avilés recientemente, a lo sombra, no de un palmar como la habanera, si no del nuevo centro cultural, que se hará al otro lado de la ría. ACCION también se nutre de lo ciudadano, de la energía social que las personas podemos imprimir a un proyecto cultural, sin ánimo de lucro.

ACCIÓN, es la asociación de Amigos del Centro Cultural Óscar Niemeyer, constituida legalmente el 12 de febrero del 2007, registrada en el Principado con el número 8.502, y en el Ayuntamiento de Avilés con el Nº: 76/07. Dirán los apocalípticos y las pitonisas del desastre, qué cómo se puede ser amigos de algo que aún no existe.

Pero los miembros de ACCION tienen la certeza de que las ideas son ciertas y tan reales como las canciones, como los deseos, como las emociones, lo intangible es tan cierto como el ladrillo. Esta asociación cultural nace como tantas otras hay por el mundo para apoyar a museos o centros culturales, con el trabajo voluntario de sus miembros. E

En España hay una federación que representa y agrupa a muchas de estas asociaciones de amigos de….Pongo a continuación el enlace para los interesados que deseen visitar en el portal de la federación en Internet:http://www.feam.es/Inicio1.asp

ACCIÓN toma los apellidos del Centro Niemeyer y entre las primeras cosas que hizo esta asociación fue nombrar a dos socios de honor, que por méritos propios merecen esa distinción. El primero es Oscar Ribeiro de Almeida Niemeyer Soares, el arquitecto brasileño, ganador del premio Pritzker que desde 1979 entrega esta familia a los arquitectos más reconocidos.

También fue Óscar merecedor del Praemium Imperiale, que otorga el gobierno de Japón y del Premio Príncipe de Asturias. Óscar es un hombre admirable en muchos aspectos, es un pensador que sorprende por su discurso profundamente comprometido con lo social, y es un arquitecto admirable que, aún a sus casi cien años, sigue trabajando todos los días y logra emocionarnos a través de sus maravillosos edificios.

El segundo nombramiento de socio de honor es para Ramón Colao Caicoya. Ramón es un hombre de empresas, muy querido en esta ciudad, de la que ya fue pregonero de sus fiestas. Fue Ramón un alto ejecutivo, que sin embargo en sus inicios arrancó con muchos esfuerzos, sacando la carrera de derecho entre las horas libres que le dejaba su trabajo de jefe de personal de Ensidesa.

Fue creciendo hasta ocupar cargos de mayor responsabilidad en la misma siderurgia. Desde el área de personal contribuyó a que muchos avilesinos encontrarán un puesto de trabajo seguro y siempre ayudó a todo el que necesitó su apoyo. Luego Ramón siguió su carrera en otras grandes compañías y se fue de Asturias, trabajó en plantas industriales en el sur, en entidades bancarias en Madrid y por último en Duro Felguera.

En el grupo industrial asturiano ocupó la presidencia y pudo volver con más frecuencia por su tierra. Hace unos años se retiró como presidente ejecutivo del grupo asturiano, pero sigue activo e inquieto, como él dice siempre metido en montones de berenjenales, apoyando aquí y allí, ahora con el cargo de presidente de honor de Duro Felguera, a quien representa y por quien participa activamente en la Fundación de los Premios Príncipe de Asturias.

No hace falta decir que ambos aceptaron los nombramientos encantados y que Óscar en especial se siente muy involucrado en el desarrollo de la asociación. Pero ACCION no se creó sólo para nombrar socios de honor. ¿Qué puede hacer una asociación de voluntariado? En principio pueden contribuir a que el pueblo de Avilés conozca mejor, qué es y qué va hacer el Centro Niemeyer.

Y para eso que mejor explicación que sus objetivos fundacionales, tal y como exponen en sus estatutos:

- Contribuir con el Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer, en el logro de sus fines.- Colaborar en la consecución de los planes y programas, que emanen del plan director de dicho centro.
- Fomentar la comunicación, la promoción y la difusión de los valores, las obras, el legado y las biografías de los galardonados por los Premios Príncipe de Asturias.
- Fomentar la investigación, difusión, divulgación de ideas, tendencias, obras y personajes galardonados con los premios Príncipe de Asturias, integrando e interrelacionando estos con la ciudad y sus habitantes a través de una red de participación ciudadana informática y social.
- Coadyuvar en la participación, integración y colaboración de las asociaciones vecinales, de comerciantes, gremiales, deportivas y culturales en los proyectos que se presenten y emanen del Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer.
- Recabar, difundir, promover, gestionar, producir y presentar proyectos a la Fundación del Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer.- Coadyuvar en la realización de proyectos culturales, artísticos, técnicos y creativos multidisciplinarios relacionados con los valores, las obras o los protagonistas de los premios Príncipe de Asturias, que se planteen en espacios, equipamientos y territorios de la comarca de Avilés.
- Promover y proponer el intercambio de ideas, obras y autores de otros países, en espacios públicos, que muestren una aproximación innovadora del arte en la naturaleza y la integración en valores compartidos, destacando aquellos que presenten componentes de singularidad y convivencia.
- Fomentar la creación y el desarrollo artístico, cultural y creativo a través de conquistar espacios, estudios, talleres, equipos y recursos para los proyectos propuestos por la asociación.- Buscar áreas de oportunidad, nichos específicos en escenarios de futuro donde el diseño, la tecnología, los valores europeos, las artes escénicas y visuales tengan un espacio de integración entre los creadores y el público, que beneficien a la comarca de Avilés.
- Proponer, comunicar y promover los avances de la innovación tecnológica, las ideas, los nuevos materiales y técnicas y sus posibles aplicaciones fomentando la creación de vanguardia en el diseño y en el arte visual, que beneficien a toda la comarca de Avilés.
- Fortalecer el papel protagónico del arte, en el ocio y el diseño y como motor de desarrollo, cohesión, comunicación y difusión de la cultura entre la juventud.
- Propiciar un semillero empresarial entre creadores, restauradores, artistas, diseñadores e investigadores que ponga en valor y comercialice ideas, intervenciones, representaciones e instalaciones.
- Diseñar esquemas de participación, colaboración integración de la ciudadanía de la comarca, para la recuperación, taxonomía, restauración, promoción, difusión y conservación del patrimonio tangible e intangible de la comarca de Avilés.
- Diseñar y proponer instalaciones, espectáculos, exposiciones y festividades, con fines formativos, culturales, lúdicos, deportivos, turísticos y de ocio que provoquen experiencias emocionales y sensoriales a través de la complicidad interactiva.
- Diseñar y fomentar ferias, congresos y seminarios con contenidos culturales y de ocio que integren exposiciones, espectáculos y esquemas comerciales donde la arqueología industrial, el arte y el diseño tengan un papel significado.
- Fomentar el trabajo multidisciplinar en equipo, la interacción de propuestas de vanguardia artística que provoquen emociones, a través de una complicidad sensorial, por el uso de recursos teatrales, de tecnología digital y de multimedia, diseñada por artistas visuales.
- Fomentar la comunicación y los vínculos entre Europa y Latinoamérica, África, Oceanía y Asia, en especial apoyando aquellas acciones del ámbito cultural, económico y social, que contribuyan una mejor relación entre civilizaciones, como el establecimiento de nuevas formas y esquemas de comunicación.
- Reinterpretar la arqueología industrial y la historia local a través de propuestas orgánicas y tecnológicas.
- La asociación puede también, en ejercicio de su propia actividad, celebrar actos, organizar conferencias; crear centros culturales; conceder premios; editar publicaciones; concertar acuerdos e intercambios con entidades, instituciones y centros españoles y extranjeros; y, de modo genérico, llevar a cabo cuantas actuaciones de posible eficacia sean conducentes al mejor logro de sus fines, en todo caso las anteriores manifestaciones del objeto asociativo tienen carácter enunciativo, y en ningún caso exhaustivo, ni restrictivo.Para el cumplimiento de estos fines se realizarán las siguientes actividades.
- Establecer un proceso de diálogo y comunicación con los organismos de gestión y dirección del Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer.
- Diseñar un programa de captación de propuestas, ideas e intervenciones inspiradas en los valores, las obras y los personajes galardonados con los Premio Príncipe de Asturias.- Formar una serie de comités en diferentes áreas y especialidades, para el análisis y evaluación de los proyectos, que se someterán al consenso de la Asamblea General.
- Establecer alianzas y dinamizar procesos de integración con otras instituciones, asociaciones y organismos públicos y privados.
- Diseñar y establecer esquemas de colaboración y participación ciudadana en programas y proyectos que requieran de una plataforma informática a través de la creación de un GRID entre los miembros de la asociación que lo deseen.
- Participar y colaborar en aquellas campañas y programas que el Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer, establezca, siempre y cuando éste así lo requiera.
- Proponer actividades y proyectos al Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer.
- Fomentando el mecenazgo para producir contenidos y actividades de los proyectos
- Establecer los criterios operativos, los objetivos y la planificación de los cinco sectores que integrarán la asociación:
1º.- Empresarios, Instituciones, Autoridades, Socios Protectores, con propuestas sobre Planificación, políticas, recursos, fondos, mecenazgo, financiación, alianzas, continentes, operación.
2º.- Investigadores, historiadores, antropólogos, sociólogos, personas con interés cultural y/o académico, con propuestas sobre: Contenidos, publicaciones, difusión, formación, didáctica, investigación.
3º.- Artistas, creadores teatrales, restauradores, diseñadores y escritores con propuestas sobre: Obras, fondos, exposiciones, intervenciones, proyectos, apoyos, contenidos.
4º.- Comerciantes, industriales, con propuestas sobre: Viabilidad, planes de negocio, alianzas estratégicas, derrama económica, alianzas comerciales, ferias, difusión, operación, mercadotecnia y nexos.
5º.- Sindicatos, ex trabajadores, asociaciones de vecinos, personas físicas con propuestas sobre: Difusión, operación, mecenazgo, estudios de necesidades y expectativas, actividades, participación ciudadana.

Como veis ACCION no es sólo una asociación cultural de esas que toman dictados, es una organización ciudadana muy propositiva. Pero es indiscutible que esta enorme lista de intenciones, representa un esfuerzo de recursos enorme, para sus miembros.

Pero el poder de una asociación de voluntariado, no radica en los recursos tangibles, si no en esa energía que las personas ponen al servicio de la filantropía y en la sinergia de la masa social. Ejemplos hay muchos baste acercarse a la asociación de Amigos del Jardín Botánico Atlántico de Gijón, cuto timón lleva con acierto su presidente Juan Rollán, que todas las semanas celebran conferencias, viajes o publicaciones en colaboración con la gestión de JBAG.

O salvando las distancias la poderosa asociación de Amigos del Guggenheim, que ya logró los 5.000 socios. Es importante que estas asociaciones de amigos y voluntarios prosperen en Asturias, porque necesitamos una masa social que genere tráfico e interés por nuestro museos y centros culturales.

La cuota de ACCION es de sólo 24 € mientras, que la del Guggenheim alcanza los 36 €, a cambio tiene unas interesantes prestaciones, que incluyen descuentos y publicaciones que contribuyen a acercar más a la población a los museos y centros culturales de Euskadi.

Estas son las prestaciones que tienen en la asociación de Amigos del Guggenheim y que ofrece a sus nuevos asociados.
· Carné personal individualizado
· Retirada de entradas gratuitas por la taquilla de Amigos· Audio-guía gratuita
· Acceso gratuito al Museo a través de la taquilla exclusiva de Amigos
· Envío de información y programas al domicilio· Invitación a conferencias
· Descuentos en Tienda-Librería (5%-10%)· Descuentos en cursos organizados por el Museo (25%)
· Descuentos del 50% en la entrada del Museo de Bellas Artes y Museo Vasco de Bilbao, y 20% en el Certamen de Almoneda celebrado en el BEC
· Entrada gratuita a los Museos Guggenheim de Nueva York, Venecia, Las Vegas y Berlín
· Acceso al Museo en días exclusivos para los Amigos
· Colaboraciones con el Teatro Arriaga, descuento del 25% en espectáculos seleccionados
· Descuento del 20% y catálogo gratuito en Getxoarte, salón de las Artes Emergentes· Entrada gratuita al IVAM· Descuento en las consumiciones que se realicen en la cafetería Snake (10%)· Desgravación fiscal (30%).

Reconoceréis que no está nada mal.

Esperemos que los asociados de ACCION alcancemos pronto estos logros.Para los quieran visitar la página web de la asociación de amigos del Guggenheim: http://www.guggenheim-bilbao.es/caste/amigos/amigos.htmY para los que quieran participar en ACCIÓN, Amigos del Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer, pueden solicitar más información por correo o dirigirse por correo electrónico a: ACCIÓN, Amigos del Centro Cultural Internacional Óscar NiemeyerC/González Wes, Nº: 4 – bajoAvilés, 33401Asturiasaccionamigos@gmail.com

viernes, 25 de mayo de 2007

Presentación del Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer de Avilés

REED BUSINESS INFORMATION - REVISTA ARTE Y CEMENTO

El arquitecto brasileño Óscar Niemeyer, Premio Príncipe de Asturias de las Artes y Premio Pritzker, ha donado a la Fundación Príncipe de Asturias este espectacular proyecto que llevará su nombre y que, según las autoridades, “será un motor dinamizador para la cultura”. El centro albergará el museo de los Premios Príncipe de Asturias.


El presidente del Principado de Asturias, Vicente Álvarez Areces, ha presentado en la sede central del Instituto Cervantes, en Madrid, el Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer que se construirá en Avilés (Asturias) y que albergará, entre otros contenidos, el museo de los Premios Príncipe de Asturias. El proyecto, que ya se ha puesto en marcha en la ría avilesina, será una realidad en el año 2010, y acaba de comenzar la primera fase de las obras de adecuación del terrero.

El Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer contará con un museo para exposiciones temporales, un auditorio con capacidad para un millar de personas en el que se organizarán conciertos y espectáculos de teatro y de danza; una torre-mirador sobre la ría de Avilés, un edificio polivalente y una plaza central en la que se celebrarán conciertos y otras actividades al aire libre abiertas al público. Los edificios circulares sin columnas ni apoyos y las rampas que comunicarán el complejo con las partes más dinámicas de la ciudad son algunos de los aspectos más originales del proyecto, según sus responsables.

Se construirá en un complejo de 220.000 m2 junto a la ría de Avilés. El arquitecto artífice de la ciudad de Brasilia donó este proyecto a la Fundación Príncipe de Asturias en agradecimiento al Premio Príncipe de Asturias de las Artes que recibió en 1989. Se trata, según sus propias palabras, de su “mayor proyecto en Europa”. Esto, unido a que será su única obra en España, hacen del Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer un complejo único.

En la presentación, Vicente Álvarez Areces estuvo acompañado por el director del Instituto Cervantes, César Antonio Molina, y por la consejera de Cultura, Comunicación Social y Turismo del Principado, Ana Rosa Migoya, que preside el Patronato de la Fundación Óscar Niemeyer.

Óscar Niemeyer explicó a través de una grabación las líneas maestras de esta iniciativa. A continuación, César Antonio Molina aseguró que el Instituto Cervantes publicitará en todas sus sedes (actualmente 67) el Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer.

Además, anunció que el próximo mes de julio se inaugurarán siete nuevos centros del Cervantes en Brasil, con una serie de actos culturales en Brasilia en los que se homenajeará a Niemeyer, que pronto cumplirá cien años de edad.

El presidente del Principado de Asturias agradeció al Instituto Cervantes el apoyo para dar a conocer en todo el mundo la que será "la obra más relevante de Óscar Niemeyer en Europa, que sintetizará una trayectoria de cien años de sabiduría."
Vicente Álvarez Areces destacó que el Centro Cultural nace vinculado a la Fundación Príncipe de Asturias, por lo que reflejará los valores de las diversas personalidades que reciben este galardón.

En el acto de presentación se realizó una vídeoconferencia con seis centros del Instituto Cervantes. Los directores de las sedes de Bruselas (Francisco Ferrero), Chicago (Juan Carlos Vidal), Roma (Fany Rubio), Estocolmo (Gaspar Cano), Pekín (Inmaculada González Puy) y Moscú (Víctor Andresco) felicitaron al presidente de Asturias por la creación del Centro Cultural Niemeyer, que contribuirá a mostrar en el exterior la pujanza de la cultura española y de su desarrollo arquitectónico.